Jueves, 29 de junio de 2006
Amigos, camaradas y transeúntes, les informo con harto gusto que hoy, gracias a Dios y a los fallidos programas de planificación familiar de los años 70´s, cumplo un aniversario más de estar vivito y coleando, respirando el aire de este contaminado planeta. Hace treinta y pocos años mis padres tuvieron la magnifica pero no muy original idea de diseñarme, para lo cual se avocaron con mucho esmero y no poca enjundia en aportar lo mejor de sus genes a no sé cuantas caídas sin limite de tiempo en los muchos ratos de ocio que tenían de recién casados. Esto último me consta, pues no se hicieron de una TV hasta que yo tuve 2 añitos. Pillínes.
En honor a la verdad he de reconocer que durante mi infancia no me falto nada, tuve todo lo que un niño setentero pudiera desear. Desde una tribu hipiosa de weebles, un boogie eléctrico en que invariablemente chocaba cual buen puberto regio alcoholizado, hasta naves starwarianas de varios sabores. Todo eso y una alimentación balanceada a base de licuados de plátano con chocolate complementado con galletas Marsa y carretadas de caricaturas del canal 5 hicieron de mí el hombre que soy hoy día.
Sin embargo confieso que dentro de mi corazoncito de melón guardo una sola queja en contra de mis progenitores y que hizo mi infancia un poco menos feliz: Mi segundo nombre. Por ese pequeño detalle fui objeto de escarnio y burla durante toda mi educación escolar infantil. Desde el kindergarten hasta bien entrada la escuela primaria no me faltaron dedos apuntandome a la cara, acompañados de risitas y cancioncitas. Todo esto a causa de un aberrante pajarraco color amarillo, prófugo de no sé que oscuro callejón de Plaza Sésamo, el cual por desgracia era homónimo de su servilleta.
Más siniestra aun es la historia sobre como se decidieron mis padres por ese nombre en particular. Resulta que mi papá, que en aquellos años no sé que drogas psicodélicas se recetaba, salió con la genial idea de ponerme como segundo nombre "Lauro" a lo que todos le preguntaban intrigados el porqué. Y mi padre (bien lindo él) solo acertó a decir que porque era el nombre de su tienda favorita (Luis Lauro Co. Inc.) y le parecía bonito (!). Sospecho que por ahí había "novia antigua" encerrada pero bueno. El caso fue que mi mamá, ni tarda ni perezosa, mando cordialmente por un tubo a mi padre y declaró categórica "No, a Luisito le pondremos como segundo nombre Abelardo" y todos en coro preguntaron "¿Porque Abelardo?" y mi santa madre respondió "Porque así se llamaba mi difunto hermanito que falleció cuando todavía no cumplía ni el año" a lo que siguió un largo silencio incomodo y miradas desconcertadas entre la parentela.
Y no es que en verdad me desagradara mi nombre, (con todo y que fuera el nombre de un tío muerto) al contrario, me gustaba mucho. Lo que pasó fue que a fuerza de tanto estar jodiendome la borrega por parte de mis compañeritos todos los días, con el tiempo le llegue a agarrar cierto desagrado. Razón por la cual casi nunca lo uso y hasta algunos amigos de años se sorprenden al enterarse que tengo un segundo nombre. De hecho nunca falta el amigo tarado de la infancia que con la fresca de la mañana cándidamente me dice "¿Te acuerdas como te decíamos, Abe?" Lo que invariablemente ocasiona una reacción química estilo Iceman, en la que mi mirada genera de la nada una pared de hielo justo en medio de mi supuesto cuate y su servilleta.
Pero bueno, hoy es un día para celebrar. A todos los que aun se toman la molestia de echarse la vuelta a este mísero blog para ver si ya me digne a publicar algo, les doy las gracias por su inmerecida atención. Próximamente habrá muchos cambios en este su cyber-changarro, empezando por una mudanza de servidor (so long bitácoras!), un re-diseño del blog (que buena falta le hace) entre otras monerías que ya les iré revelando a su tiempo. Por hoy es todo. Hasta luego.
Por: Luiz | Desvarioz | Comentarios (8) | Referencias (0)
Pues muchas felicidades por tus treinta y tantos, que los disfrutes un chingo.
Y no te preocupes, no me voy a burlar, para eso te dedicare algun post larguisimo lleno de lugares comunes y con faltas de ortografia propias de un presidente adicto al prozac (si, no tenia nada que ver pero..).
En fin, muchos saludos desde el df..!
Surreal | 30-06-2006 03:26:07
saludos, hermano con Z!!!
Cuándo unas cheves?
No se preocupe, mi segundo nombre es Alberto y eso me da cierta comezón porque "Luis Alberto" ya suena muy telenovelesco....me incomoda eso... okz, okz, reconozco que el suyo es más incómodo, jeje.
Saludos cumpleañeros.
Luis Valdez | 30-06-2006 09:40:49
Pues muchas felicidades por tu cumple y mi mas sentido pesame por tu segundo nombre, gracias a dios yo solo tengo un nombre... Espiridion... ehhh que tal???? asi no tengo de que avergonzarme ni preocuparme..... en fin, no es cierto, me llamo alejandro, pues saludos y felicidades y no te pierdas tanto tiempo ya que al menos cada 2 dias entro a tu blog para ver que monerias pusiste.
saludos desde aqui hasta alla, que creo que estamos cerca... arriba el norte... iñooorr....
Alex | 30-06-2006 09:55:30
pues muchas felicidades!!!! que cumplas muchos mas y que sean cada vez mas interesantes... y todos los buenos deseos que se desean cada año... :P
Saludos!!!
bibi | 30-06-2006 11:03:01
Felicidades, desde tu casi primo Erich!
Hey Luis, since email doen't seem to work, let's try this! My blog is starting up, but still in infancy...let me know what you think!
HAPPY BIRTHDAY! Soon enough, you'll be celebrating a little one's very first birthday! How wonderful!
Fellow Cancerians, we are loving loyal people!!
Paz y luz!
Yo, E Rocks! | 01-07-2006 01:45:48
felicidades................
donde son las cheves?.....jajajaja.....
esta ley seca me esta haciendo desvariar.
checate lo que escribi pa que me des tu punto de vista.
JAVY | 01-07-2006 12:54:28
Por alguna extraña razón me falla tu web al cargar, y ayer dejé mi felicitación pero nada... no apareció.
Ojalá que lo hayas pasado super bien. Muy feliz cumpleños.
Lula | 01-07-2006 15:16:40
hamletstr | 01-07-2006 19:51:07
Mi pequeño taller de ideas sobre Diseño, Comics, Bookcrossing, Tugurioz y demáz desde la ciudad de Monterrey, México.

