Lunes, 04 de julio de 2005
Ayer por fin regresé a Monterrey tras pasarme una semanita de vacaciones en Austin, Texas. Aunque disfruté mucho andar paseandome por aquellos rumbos, ya tenía ganas de volver a Rancholandia (aunque ud. no lo crea) Tal vez sería que mi organismo pedía de vuelta su dosis diaria de smog, tráfico, caloron, o que sé yo. Lo que si no extrañaba para nada era a ese viejo amigo de México: La corrupción.
Resulta que veníamos de regreso mi novia, mi papá y su servilleta en una línea de autobuses méxico-americana (de la cual omitiré su nombre) que da servicio a Nuevo León, San Luis y Guanajuato. Salimos de Austin con una hora y media de retraso, casi a la medianoche, con rumbo a la frontera. A eso de las 3:00 a.m. ibamos cruzando el puente internacional de Nuevo Laredo cuando sentí que el autobús se detuvo, se encendieron las luces y escuché todo modorro al chofer decirnos que en la aduana mexicana había muchos autobuses esperando ser revisados, que nosotros traíamos mucho equipaje y que si así lo queríamos podíamos "arreglarnos" con el aduanal para "agilizar" el tramite. El moche por cabeza debía de ser de al menos $10 dólares, aclarándonos que la aportación era "voluntaria".
Esto no era nuevo para mí, ya antes en mis anteriores viajes por esa y otras líneas de autobuses había salido a relucir el mencionado "tramite". La que me miró con cara de extrañeza fue mi novia, pues era la primera vez que le tocaba ver esto. Mi papá ni en cuenta pues a esa hora viajaba lejos en el 5to sueño. El chofer pasó desde atrás hacía adelante entre los asientos recogiendo el dinero. Saque 10 dólares de mi billetera y le indique a mi novia que hiciera lo mismo. Al terminar de recolectar la lana y luego de contar los billetes el chofer nos dijo amenazante que solo se había recolectado la raquítica suma de $263 dólares, que iba a ver que podía arreglar con el aduanal.
Tras unos minutos el chofer regresó para decirnos que faltaban $50 dólares extra para acabar de convencer al aduanal, que con otros $5 dólares que aflojáramos por cabeza se "acompletaba" la cantidad. Pasó otra vez y recolecto más lana. Nosotros ya no apoquinamos nada. Al fin el chofer exclamó con gozo que ora si ya se había "acompletado" la cuota. Entregó el dinero al aduanal y el autobús comenzó a avanzar a través de la garita. Por la ventana alcance a ver otro autobús del cual los maleteros bajaban atropelladamente un montón de maletas, bolsas y hasta las famosas cajas de carton amarradas con mecatito, todo bajo la severa mirada de un aduanal que a regañadientes le indicaba a la gente formarse con sus triques para iniciar la inspección.
La verdad (y aunque me da pena admitirlo) pagué no tanto porque llevara mercancía que declarar (que no llevaba) sino para evitar la lenta y engorrosa inspección aduanal que a veces llega a tardarse más de 2 horas si el autobús va lleno. Otro gallo nos cantaría a los mexicanos si le hiciéramos como los gringos, quienes simple y sencillamente le piden a los viajeros que si tienen algo que reportar lo reporten. Ellos en principio confían en la buena fe y civismo de la gente que ingresa por sus fronteras para reportar lo que lleven. De cometer algún abuso se arriesgan a ser detectados por las máquinas de rayos X con las que revisan el equipaje. Así de sencillo en menos de media hora realizan la misma inspección aduanal que en México nos lleva más del triple de tiempo, con la consabida corrupción.
Haciendo cálculos al aire tenemos que si el moche por autobús fue de $313 dólares (eso suponiendo que el chofer dijera la verdad) y si suponemos que por día transitan en la frontera unos 24 autobuses (1 autobús por hora, que se me hace poco) estamos hablando que el aduanalcito corrupto se embolsa la nada despreciable cantidad de $7,512 dólares diariamente. Nada mal para un día de trabajo aduanal.
Por: Luiz | México | Comentarios (2) | Referencias (0)
eso no es ni un pinche suspiro de lo que esos hijos de su putisimamadre hacen a diario!un ex-matachin de la suegra de mi carnal esta en ese rollo aduanero, hacen lana como si les cayera del cielo los jijos de su reputisimamadre con su paga mugrienta del gobierno, la tranza de la colecta es la buenera ah y se jactan de ese pedo cuando andan pedos y cocos en las cantinillas de la frontera. saludos!
Alex | 02-09-2005 00:55:09
Desgraciadamente la norma en nuestro queridísimo país es vivir en, por y para la corrupción (un ejemplo de lo más secillo: el comercio pirata con la complacencia de las "dizque" autoridades)... La verdad está cabrón!!!... Saludos!!!...
Arturo... | 07-10-2005 15:00:37
Mi pequeño taller de ideas sobre Diseño, Comics, Bookcrossing, Tugurioz y demáz desde la ciudad de Monterrey, México.

